miércoles, 13 de junio de 2012

Reseña Histórica

La Historia de nuestro Instituto se remonta al año de 1987, Año Santo Mariano, cuando comenzaban los años de violencia en nuestro país debido al terrorismo. Nuestro Fundador provenía de los Misioneros Combonianos, una Congregación fundada en Italia para las misiones en África y para este fin pidió su exclaustración. Al considerar la fundación, lo hizo pensando en el gran amor de Jesucristo nuestro Señor, quien atrae el pueblo peruano por su sacrificio redentor plasmado en la efigie del Señor de los Milagros, además quiso que nuestra comunidad fuera Cristo céntrica y siguiera, como el pueblo peruano, con su vida religiosa al Señor de los Milagros y dedicándose a lo que él inspira, la Reconciliación y la Misión.

 Este proyecto se inició con un grupo muy pequeño, guiados en ese momento, por un pequeño escrito que el Fundador había redactado y pronto buscó apoyo en otros sacerdotes para llevar adelante este proyecto y lo encontró en el P. Pio Román Aliaga, que decidió unirse al proyecto desde sus inicios y poco después se unió el P. Lorenzo Huanqui. El inicio sucedió bajo la benevolencia del Monseñor Antonio Kühner (QEPD), Obispo de la Diócesis de Huánuco, quien mostrando interés por este nuevo proyecto encomendó la parroquia "Nuestra Señora del Carmen" - La unión, de su jurisdicción eclesiástica, al P. Felipe y con permiso para iniciar el proyecto. Este gesto amoroso del Obispo llenó de mucha gratitud y esperanza a nuestro Fundador.

Así, el 28 de octubre de 1 987, el P. Felipe recibió la respuesta positiva del Monseñor y el 31 de octubre llegó a la parroquia que le habían encomendado. El 10 de noviembre, el P. Felipe, junto con el P. Pio Román recibió el permiso del Mons. Kühner para el inicio de esta experiencia fundacional. Con permiso del Monseñor, al año siguiente, comenzaron los estudios en Lima los pocos estudiantes que teníamos y en ese mismo año de 1988, en la segunda visita al Perú del Beato Juan pablo II, durante su acto primero que hizo de venerar en la plaza mayor de Lima a la Virgen de la Evangelización, nuestro Fundador decidió tomar esta advocación para venerarla en nuestra Comunidad por ser una imagen significativa en los comienzos de la evangelización.

El 22 de enero de 1991 murió este obispo de vida ejemplar que había apoyado mucho a la Asociación en sus primeras experiencias. Después de la muerte de este querido obispo, el P. Felipe se dirigió al Arzobispo de Lima, Mons. Augusto Vargas Alzamora (QEPD), para suplicarle que le ayude en este proyecto fundacional, puesto que la Comunidad necesitaba ser más sólida en sus primeros pasos. El Sr. Arzobispo recibió en audiencia a los tres sacerdotes, quienes le expusieron su proyecto de vida y después de escucharles atentamente, les hizo algunas preguntas y al final expresó su deseo de apoyarlos, pero para eso se debería empezar a delinear las constituciones de la Comunidad.

En enero de 1992 se hizo la primera elaboración de nuestras constituciones y algunos años después se hicieron las definitivas. El texto de nuestras primeras constituciones se presentó al Sr. Arzobispo quien, mediante Decreto Arzobispal las aprobó el 3 de febrero de 1992, quedando así constituida nuestra Asociación de clérigos y laicos de vida religiosa, "Ad experimetum" y dedicados al Señor de los Milagros. El 18 de marzo de 1992, en la Misa vespertina en honor a San José, los primeros miembros profesaron su votos privados en la capilla de nuestra casa de Jesús María. Después fuimos aumentando poco a poco y para enero de 1994 éramos ya un total de once sacerdotes.

El 3 de febrero del año 1997 se cumplió el permiso "Ad experimentum" y el Sr. Cardenal, Mons. Augusto Vargas, renovó su autorización por otros cinco años más. Siempre hemos sentido el apoyo, la generosidad y la protección de este buen Obispo, un santo Pastor de la Iglesia que nos acompañó por casi 9 años hasta que llegó el tiempo de su renuncia.

Fue sucedido por el actual Eminentísimo Sr. Cardenal Juan Luís Cipriani Thorne, quien luego de ponderar el desempeño de nuestra institución, hizo que nuestras Constituciones se elaboraran mucho mejor y luego, dado que teníamos los suficientes años de "Ad eperimentum", el 16 de julio del 2 002 mediante Decreto Arzobispal, erigió a nuestra comunidad como Asociación Pública de Clérigos y Laicos, con vistas a llegar a ser un Instituto religioso de derecho diocesano, cuando se cumplan los requerimientos jurídicos, así mismo aprobó nuestras nuevas constituciones "ad experimentum". Al cumplirse dicho tiempo, el 13 de julio del 2007 dio su definitiva aprobación a nuestras Constituciones. Expresamos nuestra profunda gratitud a nuestro Cardenal y Pastor por habernos acompañado, confirmado y aprobado, por lo que no nos queda más que responder fielmente a la vocación a la que el Señor nos ha llamado.

Estamos muy agradecidos a los Obispos por su benevolencia y aliento como pastores y a quienes nos han apoyado espiritual y materilamente: al Mons. Gerhard Ludwig Müller, obispo de la diócesis de Rastisbona - Alemania, a los Misioneros Combonianos, al Mons. karlheinzknebel y al P. Pedro Altenstetter de Alemania, al P. José Lang(QEPD), al Sr. Bill Moran de Crolina del Norte - USA, a los muchos sacerdotes y religiosas que nos han alentado y a los bienhechores y bienhechoras de Alemania y de otras partes del mundo que de buen corazón nos han mostrado su apoyo y confianza a lo largo de estos años.

Actualmente estamos celebrando 25 años de existencia y nuestra Comunidad cuenta con 26 sacerdotes 3 Diáconos, 1 hermano de votos perpetuos, 20 hermanos de votos temporales, 4 novicios, 5 postulantes y 4 jóvenes que están en el aspirantado. Nuestro servicio lo desempeñamos en varias Diócesis del Perú: Arquidiócesis de Lima, Diócesis del Callao, Diócesis de Carabayllo, Diócesis de Chosica, Diócesis de Huacho, Diócesis de Chimbote, Diócesis de Huánuco y en la Diócesis de Tarma, y en dichas jurisdicciones eclesiásticas servimos en doce parroquias.

NUESTRA UBICACIÓN: Misioneros de la Reconciliación del Señor de los Milagros - 2011
Jr. Mariano Arce 470 - Pueblo Libre, Lima 21, Perú.

Nació el de junio de 1951 en el pueblo de San José, provincia de Canta, región de Lima, Perú, sus padres fueron don Domingo Fierro Badillo y doña Petronila Badillo Lorenzo. Desde muy niño, sus padres le inculcaron la fe católica, por lo que creció en el amor a Dios y a la Virgen María, y despertó en él la llamada vocacional. Debido a su contacto con los padres combonianos, el año de 1971 viajó a España para entrar en el noviciado comboniano.

En el noviciado, luego de las primeras dificultades internas, sobre todo con su decisión vocacional, tuvo un proceso interno de conversión y con la ayuda de Dios y las intervenciones del padre maestro, sobre todo de su director espiritual, empezó el camino de la oración y de cercanía a Dios que le llevó a seguir adelante en su proceso de formación.

Después de tres años viajó a Londres - Inglaterra para estudiar la teología y así tener también una preparación remota para las misiones en África. Al finalizar esta etapa de formación y estudios, el 28 de abril de 1978 hizo los votos perpetuos y el 14 de mayo, fiesta de Pentecostés, de ese mismo año, fue ordenado diácono junto con otros 4 compañeros italianos por el obispo auxiliar de Londres. Regresó al Perú como diácono para recibir la ordenación sacerdotal, que le fue conferida el 14 de setiembre, fiesta de la exaltación de la santa cruz del año 1978, por el Mons. Lorenzo Unfried. Luego de ser ordenado sacerdote sus superiores le enviaron al África, al país de Sudáfrica en la región de Transvaal en donde sirvió en las misiones de Burgersfort, Luckau y Pretoria en Mamelodi, por casi 2 años. Este periodo le sirvió para tener una experiencia misionera muy intensa que marcó su vida como misionero y sobre todo le confirmó más en el amor y dedicación a los pobres y necesitados. Por la enfermedad grave de su padre que sufría de cáncer terminal debió retornar al Perú y pudo todavía acompañarle unos meses hasta que murió después de darle los últimos auxilios sacerdotales.

Después de la muerte de su padre debía volver a África pero se quedó por un tiempo prolongado en el Perú, por motivos familiares. Durante este tiempo colaboró pastoralmente en las parroquias a cargo de la congregación comboniana y así estuvo por unos meses en Tarma y por casi un año en Cerro de Pasco.

Durante este tiempo le valió para meditar sobre la necesidad de Evangelizar a los pueblos en abandono y la promoción de vocaciones. En 1984 la obediencia le llegó para retornar nuevamente a África, por eso viajó a Alemania para obtener el visado para Kenia y allí estuvo por 5 meses.

En Alemania, en el invierno de aquel año, meditó en el ideal de consagrarse a Dios por medio de un proyecto misionero dedicado al Señor de los Milagros y debía ser bajo ésta devoción al Señor, ya que personalmente no veía nada en él que pueda ser ejemplo para los demás; incluso escribió un esbozo breve de lo que sería este proyecto. Debido a este posible proyecto que le inquietaba, pidió a los superiores volver a una misión cercana al Perú y agradeció que le concedieran el cambio de su destinación y fue al Ecuador, en donde estuvo por algunos meses en Quito y luego fue destinado a la misión del Carmen de la Prov. de Manaví. Este periodo de misiones que fue por más de un año y paralelo a su labor pastoral fue un tiempo para reflexionar sobre la profundidad de lo que ante Dios sentía que sería su llamado y escribió el bosquejo del reglamento de lo que sería esta Comunidad. Tratando de responder positivamente a este llamado, volvió al Perú y el 22 de setiembre de 1986 solicitó su exclaustración por 2 años, al padre General de los Misioneros Combonianos, manifestándole también que tenía como obispo benévolo al Mons. Lorenzo Unfried, Obispo de Tarma. Su decisión tomada le fue muy difícil, él mismo dio testimonio de su profunda gratitud y amor que debe a su Congregación en especial a los padres que había llegado a conocer y estimar.

El obispo le envió a trabajar como cooperador a la parroquia San Ignacio de Loyola de la provincia de Junín, en este tiempo recibió el permiso de exclaustración. Ya en su trabajo pastoral en la parroquia de Junín, procuró también empezar el proyecto y pudo reunir algunas vocaciones. Pero lo primero que buscó fue el obispo que diera el amparo al proyecto y así luego de buscarlo por algunos meses, encontró protección en el Obispo de la diócesis de Huánuco, el Mons. Antonio Kühner, quien además le conocía desde muy joven.

Luego de pedir cambio de diócesis y ser aceptado temporalmente en la diócesis de Huánuco, en octubre de 1987, el Monseñor le envió a la parroquia de Ntra. Señora del Carmen - La Unión, Prov. 2 de Mayo, donde podía también realizar su proyecto, y así desde aquí el P. Felipe inicia infatigablemente su trabajo de la fundación de los "Misioneros de la Reconciliación del Señor de los Milagros" y junto a los padres Pío Román y Lorenzo Huanqui. Luego de la muerte del Mons. Antonio Kühner, pide y logra que la benevolencia paternal del Arzobispo de Lima, Mons. Augusto Vargas, para hacer la fundación más sólida y estar más cerca también del Señor de los Milagros. Así la congregación poco a poco va haciendo su pequeña historia, va afianzándose, extendiéndose, manifestando su identidad y ofreciendo su servicio. El 21 de enero del 2007, murió la madre del P. Felipe, lo que le afecto mucho pero con perseverancia continuó adelante su actividad. La Comunidad, sobre todo se fundamenta con más claridad y se despliega también del mismo modo, bajo el actual Sr. Cardenal, el Arzobispo de Lima, Mons. Juan Luís Cipriani Thorne, de quien también, se obtuvo su aprobación canónica, y por este gesto de su amor pastoral, toda la Comunidad siente profunda gratitud y compromiso con nuestra vocación.

Nuestro Fundador resalta por otro lado, como desde el comienzo además de los sacerdotes que le acompañaron, la valentía y la entrega de los jóvenes que se entregaron a este llamado, se han ido formando y comprendiendo este proyecto de Dios y entregando sus vidas, se han ordenado y hoy son miembros plenos, sirven en nuestra Comunidad que trata de dar esperanza a nuestra Iglesia, quieren con sus fuerzas sostener la fe de nuestros pueblos y trabajan también por la formación de más miembros. Como misioneros, todo lo hacen bajo la protección del Señor de los Milagros y la Virgen de la Evangelización, para anunciar el mensaje de Reconciliación de Dios con el ser humano y Reconciliación entre todos los seres humanos.

PARROQUIA SAN IGNACIO DE LOYOLA DE JUNIN

Jr. San Martín Nº 674 | Prov. Junín | Dpto Junín

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